NOCIONES CLAVE

DESCUBRIR LOS FUNDAMENTOS DE LA MEDITACIÓN DEL TIEMPO PRESENTE

La originalidad de la técnica

Nuestra técnica de meditación posiciona al meditador en un tiempo universal que llamamos el tiempo presente. Os permitirá reactualizaros aún más en el « La fundamental » de vuestro Ser transmutando todo lo que os saca del  instante  presente. Este método implica un movimiento interior, estructurado de tal forma que nos va a permitir ver los desórdenes en nosotros, y reconducirlo a la expresión de nuestro orden interior. Esto es un proceso organizado que conlleva el reconocimiento, la escucha y la revitalización de nuestros centros, permitiéndonos diferenciar  lo que realmente pertenece a nuestro ser  de lo que no, para así dejar  la confusión y por fin entrar en la realidad y descubrir que esta  es todavía más bella y más amplia de lo que podemos imaginar.

Ésta es realmente la diferencia con todas las otras técnicas de meditación actuales.

Esta meditación es activa y consciente porque provoca una transformación por medio de la energía de consciencia. Se apoya en el conocimiento y en la toma de consciencia de nuestra anatomía y de nuestro sistema energético así como en el trabajo sobre el soplo que es fuente de vida en el universo.

Cada sesión de meditación está precedida por una sesión de práctica sobre el método afín de permitir a cada meditador tomar consciencia de sí, de su vida interna, de la necesidad de mejorar, de crecer y de elevar su nivel de consciencia.

 

La identidad

Estar en su identidad es ser capaz de concebir y de gobernar su vida. Estar vivo es estar en interrelación con todo lo que vive. Recibimos energías cósmicas y energías de nuestro entorno, por el intermediario de nuestros 5 SENTIDOS permitiéndonos así aprehender todo aquello que nos rodea, de tomar consciencia de nuestra identidad y de nuestra inserción en la vida.

 

La estructura energética del individuo

Nuestro cuerpo Físico está subdividido en siete centros. Estos centros son como tomas de corriente con dos polos: el positivo y el negativo, lo que se llama en la civilizaciones de Extremo Oriente, el Yin y el Yang. No debe haber en esta constatación una apreciación moral: no es ni bueno ni malo. Vivimos en un mundo de dualidad: la noche y el día, el frío y el calor, el sistema binario, etc, es un hecho. Únicamente cuando el ser humano actúa sobre los elementos opuestos pero neutros aparece una connotación del bien y del mal.

Cada centro es el cruce de intercambio de energía. Y para que estemos totalmente en equilibrio entre nuestro físico, nuestro mental y nuestros diferentes cuerpos sutiles (tenemos seis) es preciso la libre circulación de estas energías a nivel de cada centro, entre los diferentes centros, entre los diferentes cuerpos sutiles y al fin una armonía con todas las energías que nos rodean.

 

La Trama

La Trama es lo que une lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande, es lo que llena lo que percibimos como « vacío ». Es un soporte a toda comunicación de lo que está vivo, de la célula al átomo.
Existen diferentes expresiones de la de Trama: Intermediaria, Individual, Colectiva, Universal…
El ser humano teje inconscientemente tramas, donde, muy a menudo se aprisiona él-mismo.
Los millares de seres humanos que constituyen el colectivo planetario son en realidad un cuerpo en su totalidad.

 

La Consciencia y los desplazamientos de consciencia

La Consciencia viene del latín « Conscientia » que significa del conocimiento. ¿Dónde se localiza en el cuerpo humano la sede de la consciencia? ¿Existe un lugar preciso en nuestro cerebro para ello? En energética son dos glándulas del cerebro que llevan a cabo un papel capital para actuar en lo que vamos a llamar una «translación energética».

¡Y si ahora nosotros hiciésemos la hipótesis de que el hombre no tiene una consciencia que le sea propia! Él posee la inteligencia, la memoria de cada uno de sus sentidos. Pero la Consciencia… no la « posee », puesto que la consciencia es una energía universal que necesita del ser humano de soporte para su revelación. Sin embargo sí existe una consciencia colectiva que reúne el conjunto de las translaciones de consciencia efectuadas por el ser humano. Podemos entonces decir que la consciencia es una vía de desarrollo personal.

Podemos conseguir viajar a otros espacios haciendo un “desplazamiento de consciencia”. Gracias a la maestría del vacío mental, vamos a cambiar las percepciones de la consciencia. Funcionamos sobre la tasa vibratoria de nuestro planeta; llamamos a esto las “pequeñas ondas”. Podemos aprender a pasar sobre las “grandes ondas” para acceder a otros espacios.

 

El vacío mental

Aprender a hacer el vacío mental, es saber dominar completamente el mental, volverse testigo de las sensaciones, las emociones, las imágenes de la vida, que se manifiestan dentro y fuera, y convertirse en « viajero en el espacio » a imagen de un astronauta que no tiene miedo de salir al vacío espacial. Es saber controlar su respiración que debe ser imperceptible y tomar consciencia de vuestros cuerpos sutiles y del lado cara de la Trama.